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Informe del sol 243

Las tropas de la Federación hemos llegado hasta la ciudad de Talis, en este maldecido mundo exterior no queda piedra sobre piedra que derrumbar. La enfermedad psítica que se respira en esta atmósfera ya resulta algo repulsiva incluso para mí. Buscan libros de esos locos fanáticos, dicen que para ciencia, que la Mano del Elegido necesita ser documentada.

Las máquinas cumplen quirúrgicamente su cometido, buscar, interrogar, y liquidar, pero no hay signos de vida nativa. Dentro de 57 soles este mundo habrá sido purificado, el Imperio de la Federación no tendrá que preocuparse por los hijos y pensamientos vengativos de este polvoriento lugar. Jamás.

Hoy hemos descubierto un cuartel de mando de los fanáticos, todo incinerado por el calor del fuego iónico orbital. Da placer pasear por estas calles y escuchar como cruje el suelo cristalizado tras la quema. El fuego es como el veneno, en pequeñas dosis puede curar, y en altas matar. Para estos desgraciados, solo les ha arrancado el mal de los huesos.

El calor se propagó por las galerías y no quedo nada, salvo algunas hojas de lo que parece ser un diario de algún dirigente pirado, que en paz descanse su locura.

La distorsión eléctrica ha borrado toda información digital y el fuego todo lo demás.

> Hoja recuperada de lo que parece ser el diario de un miembro de gobierno del movimiento Mano del Elegido, en el sector 7G de la ciudad abrasada de Talis. Supervivientes, ninguno.

… cuando el Elegido te mira te lee la mente, te hace hacer cosas de las que no puedes escapar y dejas de ser tú. Lo que sea que te dice se convierte en tu misión hasta tu muerte. Hoy conoceré al Elegido.

Dicen que en la guerra solo hay dos tipos de heridos, los que morirán y los que desearán haber muerto.

La noche cae sobre las calles de esta sepulcral ciudad de cristal y acero, el fuego ilumina los materializados sueños de fantasmas que ya no volverán a ver un nuevo amanecer y el gruñir de las orugas de los tanques estremece el pensamiento de los desafortunados supervivientes que no aceptan a nuestro Amado.

Dicen que los soldados no deben pensar, porque los soldados son personas, y la guerra. Es algo inhumano. Pero la guerra es un juego de estrategia, y los hombres la juegan sentados con una copa de vino y una música especial a seco de azufre y sal.

Siempre hay una causa justa en la mente del loco, y la locura hace al hombre, hombre.

Nos llaman oficinistas porque nunca pisamos la arena, a veces nos miran con desapego y desprecio. Las piezas del juego no eligen sus movimientos. Pero nosotros sí.

Como decía aquel hombre de honor que nos salvó de los infieles que osaron aniquilarnos un día en nombre de la verdad de un mundo llamado Tierra.

“Dios nos dio el mundo hasta donde podemos contemplar, tomemos por derecho, porque el Diablo nos dio las manos para transformarlo… Y he aquí nuestra obra”.

Señalando a los caídos de Isgar.


Me despido con honor, porque esta noche dejaré de ser un simple peón, por nuestro amado, para dirigir junto a él su obra.


> El documento termina con una firma de un tal Lonas-73. Leyendo cosas como esta entre las cenizas de este lugar, uno se ahorra las opiniones con el Mando.

## El Elegido es un mutante que surgió en el mundo exterior del planeta Pratt. Según Inteligencia se decía que bajo un ritual desconocido el tomaba las manos de sus víctimas y se conectaba mentalmente con ellos, de modo que de algún modo desconocido pasaban a ser uno, un solo individuo formado por todas aquellas personas que se sometían  De este modo el Elegido a sus 1344 soles se hizo con el poder y conocimiento de miles de víctimas, tomó el poder del gobierno y creó un ejercito cuyo objetivo era adueñarse del planeta y avanzar hacia los mundos federados.

Ciencia dice que es una evolución biológica esperable, al igual que se paso de unicelular a pluricelular, pasar de ente a comunidad es algo no descartable. Pero esta es una aberración que no permitiremos jamás.

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© 2018. Juan de Dios Yáñez Ávila.